Políticas Criminales


¿Qué se entiende por Política Criminal?

La Política Criminal tuvo sus orígenes a principios del Siglo XIX; pues según nos indica Borja Feuerbach la definía como “el  conjunto  de  métodos  represivos  con  los  que  el  Estado  reacciona  contra  el crimen”.
Sin embargo también existen otros autores en esta misma época que dan su definición sobre Política Criminal tal es el caso del alemán Fran Von Liszt quien la define como "el conjunto sistemático de principios, con arreglo a los cuales deben organizar el Estado y la sociedad la lucha contra el crimen".
Por su parte, Luis Geraldo Gabaldón, entiende por política criminal todas las actividades dirigidas o coordinadas por el Estado para identificar la problemática delictiva y para adoptar medidas tendentes a minimizar los efectos de la criminalidad.
En otras palabras, se trata de la formulación de políticas públicas para el control de la criminalidad por parte del Estado.
A partir de estas perspectivas es como nos damos cuenta que a lo largo de la historia, el Estado se ha visto la necesidad constante de establecer una serie de lineamientos que permitan controlar en cierta forma la delincuencia que se presenta en los diferentes ámbitos de la sociedad, en sus primeros inicios se trataba principalmente de políticas punitivas que buscaban castigar al infractor de una forma severa; sin embargo a lo largo de los años se han podido observar los escasos resultados positivos con estas técnicas por lo que el concepto se vio en la obligación de evolucionar hacia nuevas estrategias que permitan minimizar los riesgos y aumentar los resultados y es en este momento que las Políticas Criminales inician su labor desde el área preventiva.
            La Política Criminal se ve fortalecida con el Sistema Penal ya que ambos son coodependientes uno del otro pues son los elementos de representaciones y relaciones sociales, de políticas públicas, de discursos de poder, e incluso de su propia configuración lingüística; en resumen representa lo cotidiano de las sociedades actuales. Es por tal motivo que resulta necesario evaluar constantemente el estado del sistema penal y sobretodo el papel que juega en la democratización del poder punitivo.
            Otro aspecto fundamental que fortalece la Política Criminal es como nos indica Borja “el saber  criminológico  pues es la  forma  más  razonable de enfrentarse contra el fenómeno delictivo”.
            Dicho esto podemos analizar como la Criminología es la encargada de aportar a la Política Criminal toda la información relacionada a los distintos aspectos del delito que ameriten una solución por parte de los poderes públicos.
La Política Criminal, partiendo de dicha información y tomando en cuenta lo estipulado en el marco legal, confeccionará  la  propuesta correspondiente en cuanto a los pasos a seguir para buscar la solución  más asertiva a dicho conflicto dentro del marco criminal.  Posteriormente,  será  el derecho penal quién ejecute la acción final en cuanto al delito cometido y su respectiva consecuencia.

Es de esta manera como se puede apreciar directamente la relación existente entre Política Criminal como puente entre la Criminología y el derecho penal, “... la Criminología, la Política Criminal y el derecho penal son tres pilares del sistema de ciencias criminales, inseparables e interdependientes...” (García - Pablos de Molina).

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